Qué son los suelos laminados y los tipos de instalación

Los suelos laminados son un tipo de suelo compuesto por varias capas. Se compone normalmente de derivados de la madera, siendo la última capa un compuesto sintético que puede variar de composición pero que generalmente es un compuesto de resinas de melamina.

Composición de los suelos laminados

Estos suelos están compuestos por tres capas están permanentemente unidas entre sí por resina, calor y presión. Dependiendo del tipo de producción, se hace una diferenciación entre revestimientos directamente laminados [Laminados a Presión Directa, (DPL, por sus siglas en inglés] o revestimientos indirectamente laminados [Laminados a Alta Presión, (HPL, por sus siglas en inglés)].

Capa 1: Primero está la capa superior de desgaste y una capa de decoración con una o varias capas, dependiendo del método de producción utilizado. La capa de desgaste consta de un papel especial tratado con resina sintética, al igual que la superficie durable del revestimiento. La capa de la decoración le da al revestimiento del laminado su atractiva apariencia.

Capa 2: Por debajo de la decoración se encuentra el sustrato hecho de materiales a base de madera (HDF).

Capa 3: Según el revestimiento, encontrará una capa impregnada en la parte posterior del sustrato para aumentar la estabilidad dimensional, la cual actúa como barrera de humedad.

Tipos de instalación

En el momentos del montaje de los suelos laminados, tenemos varias opciones a la hora de colocar las lamas.

Instalación 50%

La primera fila la montamos normal, sin hacer ningún corte en las lamas, a la hora de instalar a la segunda fila debemos empezar con el 50% de una lama.

Instalación 33%

La primera fila la montamos normal, sin hacer ningún corte en las lamas, a la hora de instalar a la segunda fila debemos empezar con el 33% de la lama. Cuando llegamos a la tercera empezaremos con el 66% de una lama y en la cuarta fila empezaremos con el 100% de la lama.

En espiga

Los suelos laminados se puede conseguir prácticamente cualquier diseño que uno se imagine. Es una de las grandes ventajas de este material. Y los suelos laminados en espiga no son una excepción.

Hay tres tipos de espiga:

  • Tradicional.
  • Doble.
  • Francesa. Las piezas van cortadas a inglete.

Por último, simplemente recordar que lo ideal es orientar el suelo en la dirección de la luz. Aunque esto es una cuestión de gustos y como los casos pueden ser diversos, tampoco se puede hacer una afirmación radical, habría que valorar cada caso, aunque desde luego, es una cuestión estética.

Y hasta hoy el post de hoy. Para cualquier duda, dejadnos vuestro comentario o escribidnos !!!

Feliz semana a todos !!!

Fuentes: Krono Original, Mas Madera, Arquitectura y diseño

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